LABERINTOS DE HUMO
Publicado en 2005.
“…el enunciado de la madurez poética y escrituraria de Luis
Alberto Ambroggio”
Dra. Adriana Corda, Universidad Nacional de Tucumán
NÓMADA DEL SILENCIO
A Hawad,voz del Tuareg
Pronto se acabarán los puentes.
Los ríos, los mares tragarán la tierra.
Mendigaremos, si acaso, aire para
los ojos vientos
para la mudez de las arenas.
Y qué puedo hacer yo con las mareas
con estas islas que son rocas oscuras
con las nubes que pasan desnutridas
volando grises cargadas de tristeza.
Y si todo llegara a ser un desierto
antes de marchar a las dunas,
nómada del silencio,
si Keats me oyera,
si aún el sabio Jefferson escuchara,
les gritaría
con el rumor obstinado del viento
“Prefiero escribir errante,
a escribir desesperado”.
TRES MOVIMIENTOS AZULES Y UN DUENDE
Basta con robarle
un instante al colibrí
para inmortalizar el aire.
La fascinación mojada del viento
acaricia la otredad como si fuera
el espejo blando de los sables.
Penetra la luz el bosque
con la lascivia de un río dichoso.
La noche encierra una gran distancia
y un duende.
POR EL POETA QUE SOBREVIVA
Edad de Oro.
Dicen que de los miles de poetas
apenas tres sobrevieron
en la memoria de los siglos;
y acaso sobreviva sólo uno
de los muchos poetas de nuestro calendario.
Irrescatable el silencio de las siembras
los felices versos.
Deshechados los caprichos de belleza.
Ni siquiera el reciclaje salvará alguna rima.
Quizá se conserve en anónimo un epígrafe
y el polvo que cubra los tormentos.
El río, sí, perdurará en su corriente indescifrable
y el cóndor se eternizará en su vuelo.
El amor también repetirá sus aventuras.
La muerte seguirá el curso de los cielos.
De los poetas, sólo uno sabrá decirlo
para las ilusiones de los tiempos que devengan.
¡Cuántas palabras de sobra,
páginas, minutos, árboles cortados al vicio!
Extinción irreversible.
Entre la multitud, tan sólo un grito
(pedestal único, canonizado).
¡Asombrosa siempre la economía del olvido!
Un grano mínimo de arena
en el eterno murmullo del océano.
Un solo grito.